Hojas de México
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MENSAJE DE LA AUTOEDUCACIÓN
Guillermo H. Zúñiga Martínez
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04 Julio 2004, Xalapa, Ver.,  Siempre es relevante reunirse con técnicos en materia educativa y discutir, intercambiar ideas, dar a conocer interpretaciones y, sobre todo, ponerse de acuerdo para desarrollar proyectos que beneficien de manera directa a las nuevas y actuales generaciones.

Hace unos días estuvimos con un grupo de maestros cautivados con un tema que es trascendental desde diversos puntos de vista, particularmente el económico. Tratamos el tema que se desprende de una serie norteamericana de televisión en la cual se ve de manera obvia cuál es el comportamiento de los estudiantes dentro de una institución de enseñanza media superior, porque la importancia de la asimilación radica en cada aprendiente, en virtud de que existen profesores en Estados Unidos que atienden a los escolares pensando en su percepción económica.

Debemos ponernos de acuerdo en algo que en ocasiones se niega, el enseñante utiliza el tiempo para conocer a los colegiales pero, eso sí, antes de dar por terminada su cátedra le encarga al grupo lo que debe estudiar, cuáles son los libros que debe consultar, qué ejercicios intelectuales debe realizar; ésa es la belleza de lo que se está desprendiendo no tan sólo de Norteamérica sino también de Europa.

El que quiere ser buen alumno, ser culto, el que pretende saber más de lo que le enseñaron en el colegio es aquél que, saliendo de clases, se va directamente a los libros, razón por la cual hay muchos que se ven brillantes y otros que no estudian más allá de las obligaciones que tienen como aprendientes.

Lo que tengo que transmitir es que hay muchos alumnos que estudian entre sí y lo hacen en jardines, casas, bibliotecas, también en cafeterías, restaurantes o parques; leen, discuten, intercambian ideas, hacen ejercicios de inteligencia, memoria e interpretación y no juegan con el conocimiento, sino se apoderan de lo que está plasmado en libros y experiencias personales de cada uno de los autores, porque también asisten a conferencias, presencian exhibiciones en donde participan cuando se trata de actos de cultura, lo que significa actuar en obras de teatro, conferencias, simposios y en actividades que tienen que ver directamente con su formación sistemática .

Deseo expresar con nitidez que en la organización político-económica de instituciones educativas se deben ofrecer herramientas básicas para desarrollar la enseñanza de las materias que componen el currículo y aportar algo fundamental: confianza en los estudiantes; en otras palabras, los catedráticos deben darle seguridad y plena fe a cada uno para que crean en ellos y, además, hacerles notar que pueden, por sí mismos, asimilar los contenidos, lo cual significa que debe organizarse la forma de presentar los exámenes y otorgar calificaciones.

El conocimiento de los educandos debe surgir de su capacidad personal. Esto significa que ya no se contratarían catedráticos que cobren por asignatura, por medio tiempo o tiempo completo y necesiten un horario. En este caso, instituciones ajenas al sistema educativo son las que se deben encargar de que los discípulos cooperen y con esos recursos se cubran los esfuerzos intelectuales y técnicos de los maestros.

Si investigáramos en qué parte del país se están organizando las instituciones y maestros para fundar planteles de educación media superior y superior, debemos hacer sobresalir a Veracruz, entidad en la que independientemente del medio rural o indígena o el que esté totalmente soslayado, porque a la mayoría se les atiende.

Es realmente atractivo saber que en cada congregación o ranchería, se puede dar lugar a estudios de carácter superior con éxito pleno, porque la riqueza más luminosa de esta tarea revolucionaria es que se le da confianza y plenitud a cada uno de los alumnos, con la ventaja de hacerles llegar planes y programas, así como los contenidos de lo que deben conocer al terminar preparatoria o licenciaturas de las decenas que se pueden diseñar para el mejoramiento cultural del pueblo.

En consecuencia de lo anterior, sí es indicativo el que las comunidades se pongan a trabajar para saber cómo pueden cultivarse de manera autónoma y el modo en que la propia sociedad logre proclamarse capaz de educarse a sí misma.